No se permitía una lapicera con tinta roja.
Las letras debían estamparse con elegancia.
No se podía borrar ni subrayar.
O confundir un punto con una coma.
Tampoco usar el signo de exclamación.
En cierto modo, había que plagiar a los antiguos dioses.
Jorge Ragal nació en Santiago el 7 de abril. Estudio Letras y Estética en la Universidad Católica. Presidente Emérito de PEN Chile. Director editorial del Club Vivapoesía. Ha escrito los siguientes libros de poesía: "Chicles Calientes", "Perfecta Pasión", "El hombre se escribe", "Dios te Amará", "Usted no pertenece a este mundo", "La tierra no es redonda" ,"El hombre de dos cabezas", "Los cinco puntos cardinales", "El circo" y "Un libro es un pedazo de bosque".
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